Al quedar atrapadas, las muelas del juicio pueden causar una gran diversidad de problemas y complicaciones.

Problemas mecánicos

Como la fuerza de erupción de un diente dura hasta que se forma completamente la raíz, estos molares pueden empujar y desalinear a los dientes ya existentes.

También pueden provocar el atrapamiento de los segundos molares que se encuentran por delante de ellos.

Problemas infecciosos

Cuando la muela del juicio se atrapa parcialmente y sólo sale una pequeña parte de ella, se forma una bolsa en la encía en la cual se retiene alimento.

Al no poder remover y limpiar adecuadamente, se produce una inflamación la cual a su vez provoca la retención de más alimento hasta que se produce una infección formándose un absceso.

La inflamación se extiende hasta el carrillo (cachete) y los ganglios del cuello, el paciente no puede abrir bien la boca, presenta dificultad para tragar, y un dolor muy fuerte.

A esa infección se le conoce con el nombre de pericoronitis y debe ser tratada con antibióticos específicos, limpieza, retiro del alimento atrapado y drenaje del absceso, todo esto antes de la extracción de la muela.

Las muelas del juicio al tratar de salir se inclinan y se proyectan sobre el molar que está por delante causándoles caries, desmineralización y erosión o desgaste en la zona del cuello.

Problemas neuromusculares

La presión ejercida sobre los segundos molares puede provocar dolores severos y descompensación en las fuerzas de la masticación ocasionando mal funcionamiento y dolor en la articulación temporomandibular (articulación de la mandíbula con la base del cráneo).

Ademas la fuerza eruptiva va reabsorbiendo los tejidos y con mucha frecuencia se daña, en ese proceso, el segundo molar dejando al paciente como opción única la extracción de ambos molares, una brecha desdentada tan grande sobrecarga todo el peso de la masticación sobre el primer molar del lado afectado provocando desgastes prematuros y trauma oclusal por lo que se perderá de forma prematura si no se reponen los dientes perdidos mediante una prótesis o implantas dentales.

Algunos pacientes refieren cefáleas (dolores de cabeza) que pueden deberse a la presión ejercida por las muelas al tratar sin éxito de erupcionar.

Problemas quísticos y tumorales

Al quedar atrapadas las muelas, es factible que a su alrededor se formen quistes que provocan la destrucción del hueso que se encuentra alrededor de la muela.

En algunas ocasiones, en el interior de estos quistes se desarrollan tumores odontogénicos (tumores de origen dentario) como el ameloblastoma, tumor sumamente agresivo que puede alcanzar considerables dimensiones.

Nuestro equipo de Odontólogos de la Unidad del angel estarán encantados de poder asesorarte acerca de los últimos adelantos en odontología moderna para resolver ese molar “del juicio”, agenda tu cita, no esperes a que se complique.